CONDUCTA DESOBEDIENTE
Entre los 18 y 36 meses de edad, pueden
aparecer en los niños un conjunto de conductas como gritar,
pegar, arañar, dar patadas y pegar que, a menudo, perturban a
los padres que no saben que hacer ante el desafío.
Estas rabietas se suelen mantener
porque el niño recibe un refuerzo a cambio, como por ejemplo,
la atención del adulto. Las respuestas inconscientes de los
padres a estas rabietas pueden no sólo conducir a su
intensificación sino también a aumentar la resistencia del
niño a la terminación de éstas.
Mediante instrucciones sencillas a los
padres sobre el funcionamiento del aprendizaje básico se
conseguirán resultados excelentes. |